martes, 23 de septiembre de 2008

¿Tu batea o la mía?

Esta imagen la encontré en Geekculture y me pareció demasiado buena como para no ponerla aquí:
La imagen me recuerda un poco a mis pesadillas: en ellas todo es exactamente igual a como es en la vida real (bueno, hay que llamarla de alguna forma), pero un detalle insignificante, incompatible con el resto, hace que me de cuenta de que algo está mal (cosas sutiles como una persona diestra escribiendo con la mano izquierda o el perro del vecino viviendo en mi casa) y que lo que sea que esté sucediendo tiene que ser no-real.

Como no me han hecho una propuesta como la de la figura de arriba, me siento un poco más seguro, por ahora, de no ser un cerebro en un tanque con agua, tipo Futurama:


Pero uno nunca sabe, claro. Lo único bueno de ser un cerebro conectado a un gran sistema de simulacion (una especie de Second Life, pero con mejor resolución... y con olores y sabores) es que podría algún día decir "I know kung-fu", como Neo. Por supuesto, sin brazos ni piernas, no serviría de mucho.

En fin, no se le puede pedir todo al Flying Spaghetti Monster...

viernes, 19 de septiembre de 2008

Poesía urbana sobre ruedas

Entre artículos, gráficas, FORTRAN y trámites de visa (me voy a Valencia en diez días), últimamente no he tenido tiempo de escribir. Culpo, por supuesto, al gobierno - creo que Sofocleto (¡grande, maestro!) creería que esta es buena idea.

A falta de suficiente tiempo para escribir un post más largo -espero poder hacerlo este fin de semana-, aquí va algo que tenía en la cabeza desde hace unas semanas.

Todos los limeños hemos visto las inscripciones pintadas en la retaguardia de combis y taxis y que incluyen frases célebres como

- "Guíame, Sr. de Muruhuay"
- "En memoria de mis padres"
- "Britni y Yonatan"

y joyas literarias afines. Bueno, se me ocurrió compilar una lista (ya lo dije, me gustan las listas) de las mejores de estas frases. Mi corta lista por ahora incluye tres de estas maravillas. Deslúmbrense, a continuación, con estas perlas urbanas:

- "El buen amante nunca se enamora" (este taxista dobletea como gigoló)
- "El caballero de la noche" (combi manejada por un heroíco -y guatón- chofer)
- "Muchas gracias antepasados" (generalización del arriba mencionado "en memoria de mis padres", porque uno nunca sabe qué pariente muerto le va a jalar las patas)

Espero que la lista crezca con el tiempo, pero dudo que encuentre tamaña proeza lírica en el sistema de transporte público de Valencia.

A ver, lectores, ¿qué frases del limeñísimo transporte público se han quedado para siempre grabadas en su corteza cerebral?

viernes, 5 de septiembre de 2008

U2, Paris 1987

En una de mis búsquedas en YouTube, encontré este video de U2 tocando With or without you en Paris, en 1987, el mismo año de la salida de su disco The Joshua tree. La calidad del video no es la mejor (muchachos, era 1987), pero es más que suficiente para que se den cuenta de que ésta tiene que ser una de las mejores presentaciones en vivo de U2, al mismo nivel que el concierto en Belfast en 1983 (y la famosa línea de Bono, "This is not a rebel song, this is Sunday bloody sunday").



A la mitad de la canción, Bono detiene la música y hace un pausa para dirigirse al público porque habían lanzado gas lacrimógeno en las primeras filas. Un minuto después, retoma With or without you desde donde se había quedado. Definitivamente, la mejor interpretación en vivo que he visto de esta canción.

viernes, 29 de agosto de 2008

Mis diez momentos favoritos del cine

Lo admito, me gustan las listas. Hago listas para muchas cosas; algunas funcionales -como la lista de pendientes de trabajo, lista de cosas que hacer hoy- y otras tales que completarlas son más o menos un propósito de vida, e.g. la -siempre creciente- lista de libros que quiero leer (cuatrocientas entradas y creciendo), la lista de cosas que quiero hacer antes de morir (perseguir un tornado, buscar al último lobo de Tasmania y cosas por el estilo), la lista de lugares que quiero visitar, entre otras.

También me gustan las listas hechas por otras personas, o por instituciones, como por ejemplo el Big Read de la BBC, la lista de los 50 mejores cortos animados o las del American Film Institute. Es en el espíritu de estas últimas (recomiendo que inviertan un poco de tiempo en verlas - sólo sigan el link) que decidí hacer una lista de mis diez momentos favoritos del cine. Vale decir que, como ésta es una lista de confección enteramente personal, está basada únicamente en las películas que he visto y no es en absoluto exhaustiva - osea, hay un montón de películas seguramente excelentes que yo no he visto y que, por lo tanto, no tuvieron oportunidad de entrar en mi lista. (Por supuesto, como buen fan de las listas, tengo una de las películas que quiero ver.)

Aquí, entonces, van, en orden creciente de preferencia:

10.
Película: Where Eagles Dare
Año: 1968
Director: Brian G. Hutton
Escena: Richard Burton revelando a los generales Nazi sus planes, con dos o tres plot twists totalmente inesperados, planeados por él para engañar a los oficiales enemigos. Esta película, protagonizada por Richard Burton y Clint Eastwood, es la mejor del género de películas de guerra que he visto. La historia está situada en la Segunda Guerra Mundial y trata sobre una misión especial de un pequeño grupo de Aliados, encabezado por Burton, para rescatar a un general estadounidense que ha sido capturado por los alemanes y al cual tienen cautivo en una fortaleza en los Alpes. La escena en cuestión ocurre hacia el final de la película y es la culminación de la intrincada trama.



9.
Película: Breakfast at Tiffany's
Año: 1961
Director: Blake Edwards
Escena: Audrey Hepburn tocando la guitarra, sentada en el marco de su ventana, mientras canta Moon River. Siempre había querido ver esta película y, cuando la encontré, de casualidad, perdida en una pila de DVDs en un Sanborns (un cadena de bazaares en México), por fin pude hacerlo. El filme, basada en el libro homónimo de Truman Capote, tiene todo el ambiente de los sesentas (la música à gogo, la decoración con círculos de colores) y resultó menos inocente de lo que esperaba. Esta escena es mi favorita, porque muestra no a la Hepburn fiestera y excesiva que se ve durante la mayor parte de la película, sino a la chica tranquila, vestida de manera sencilla, melancólica.



8.
Película: The Legend of 1900
Año: 1998
Director: Giuseppe Tornatore
Escena: El duelo entre el protagonista virtuoso del piano, de nombre 1900 (nombre completo, Danny Boodman T.D. Lemon 1900, porque fue encontrado por el obrero Danny Boodman en un caja de limones de marca T.D. Lemon, en el año 1900), y el orgulloso pianista de jazz de New Orleans, Jelly Roll Morton. 1900 ha vivido toda su vida en un crucero de lujo transatlántico y aprendió a tocar piano cuando niño, de manera autodidacta. Debido al carácter inusual de 1900, éste no entiende de qué se trata el duelo hasta el final del mismo, cuando demuestra toda su capacidad en el piano.



7.
Película: Schindler's List
Año: 1993
Director: Steven Spielberg
Escena: Final de la película. El empresario Nazi Oskar Schindler (un Liam Neeson en la mejor actuación que le he visto) ha salvado a docenas de judíos de ser enviados a los campos de concentración, dándoles empleo en su fábrica. Ante la inminente llegado del Ejército Rojo ruso, Schindler debe huir. En la noche de su partida, todos sus empleados judíos, a los que salvó de la muerte segura, se reúnen para agradecerle y para decirle que, para ellos, él no es un criminal, a pesar de ser miembro del partido Nazi. Ante esto, en una de las escenas más emotivas del filme, Schindler se conmueve y lamenta públicamente no haber podido salvar a más personas.



6.
Película: Dead Poets Society
Año: 1989
Director: Peter Weir
Escena: La película trata sobre un grupo de jóvenes estudiantes en una prestigiosa preparatoria estadounidense y sobre cómo el nuevo maestro de Literatura, con métodos inusuales de educación, les enseña a no dejarse guiar únicamente por los libros, a tener una opinión propia y a disfrutar un poco más de la vida. Los nada ortodoxos métodos de enseñanza de Keating -un excelente Robin Williams veinte años más joven- no son aprobados por la dirección de la preparatoria y, luego de culpársele indirectamente del suicidio de uno de los alumnnos, es despedido. La escena en cuestión es la última de la película, cuando Keating ya ha sido despedido y la clase tiene un nuevo profesor de Literatura. Buena película, en la tradición de historias sobre la transición de adolescente a hombre.



5.
Película: Before Sunrise
Año: 1995
Director: Richard Linklater
Escena: El teleférico. Ok, confieso que me gusta una buena película romántica. Ojo, sólo una buena, no cualquier tonta comedia romántica (que sirven, a veces, para pasar el rato, pero para nada más). Sin embargo, lo que Linklater hizo con Before Sunrise la convirtió, creo que junto a la legendaria Love Story, en una de las mejores películas modernas del género. El filme comienza en un tren a Viena, donde un joven turista (Ethan Hawke) comienza una conversación con una pasajera desconocida (Julie Delpy) y al llegar a la estación le propone pasar el día juntos, visitando la ciudad, antes de que cada uno siga su camino. Ella acepta y lo que sigue es una serie de caminatas por la ciudad, visitas a lugares conocidos por ella desde su infancia y conversación de dos extraños que se gustan. La escena es un teleférico, poco después del inicio del recorrido de Viena. Esta película es para todo aquel que esté buscando una película romántica inteligente.



(No encontré video de esa escena en Youtube, así que puse esta otra.)

4.
Película: Before Sunset
Año: 2004
Director: Richard Linklater
Escena: Celine (Julie Delpy) cantándole un vals compuesto por ella a Jesse (Ethan Hawke), acerca de la noche que compartieron hace nueve años. En esta segunda película, nos enteramos de que los protagonistas no se han visto desde la noche que compartieron en Viena en Before Sunrise y que, después de haber pasado por relaciones y matrimonios, no han encontrado nada que se le pareciera a la conexión que tuvieron esa noche. Sus horas juntos, hace nueve años, los marcaron de tal forma que Jesse escribió un libro al respecto y Celine compuso esta canción. (Si alguna vez una chica hace algo parecido por mí, caigo redondo.)



3.
Película: Casablanca
Año: 1942
Director: Michael Curtiz
Escena: Esta película es un clásico y en la lista de las cien mejores películas compilada por el American Film Institute ocupa actualmente el segundo lugar (por debajo sólo de Citizen Kane). Al club nocturno de Rick Blaine (Humphrey Bogart), ubicado en Casablanca, Marruecos, llega Ilsa Lund (Ingrid Bergman), ex-amante de éste, ahora casada con un hombre perseguido por los Nazis. Ilsa pide ayuda a Rick para conseguir cartas de salida de Casablanca hacia EEUU, a lo cual Rick se niega al principio, todavía despechado por la desaparición repentina de Ilsa, hace varios años. Mi escena favorita ocurre a la llegada de Ilsa al club de Rick, cuando le pide al pianista -que conoció a ambos cuando todavía eran novios- que toque As Time Goes By (You must remember this: / A kiss is just a kiss, a sigh is just a sigh. / The fundamental things apply / As time goes by.) La cámara entonces encuadra el rostro de Ilsa durante algunos segundos, sin diálogo, mientras imaginamos que está recordando la época en que ella y Rick todavía estaban juntos. Admito que en ese momento me enamoré de Ingrid Bergman.



2.
Película: Nuovo Cinema Paradiso
Año: 1989
Director: Giuseppe Tornatore
Escena: Otra película de Tornatore (vean The Legend of 1900 arriba). El nombre de la película es el de la sala de cine del Giancaldo, Sicilia, pequeño pueblo italiano donde transcurre la historia. La mayor parte de la película se cuenta en retrospectiva: el protagonista, Salvatore di Vita (Jacques Perrin), ahora un director de cine, recuerda su niñez en el pueblito italiano y el tiempo que pasaba en el Cinema Paradiso, ayudando al cambiador de rollos de película, amigo y mentor, Alfredo. Los recuerdos se precipitan cuando le llega la noticia de la muerte de éste y debe romper la promesa que le hizo de nunca regresar a Giancaldo, ya que, según Alfredo, su destino era más grande que el pequeño y olvidado pueblito. Alfredo deja como regalo a Salvatore un rollo de película. Mi escena favorita es la última del filme, cuando Salvatore regresa a Roma y ve la película que le dejó Alfredo: un pastiche de todas las escenas de besos que tuvo que censurar de las películas a pedido del cura del pueblo.



1.
Película: Man of La Mancha
Año: 1972
Director: Arthur Hiller
Escena: El Quijote cantando Impossible Dream a Dulcinea. Esta película es un musical, adaptado del original de Broadway. Ahora, hay pocos musicales que me gusten -Moulin Rouge!, The Sound of Music- y éste es mi favorito, por mucho. La película la descubrí cuando me la prestó, hace varios años, un pariente cercano, diciéndome que era una de sus preferidas. Cuando la vi, entendí por qué. Man of La Mancha es la historia de Miguel de Cervantes y de su creación, Don Quijote de La Mancha. Cervantes (Peter O'Toole) es encarcelado por la Inquisición junto con su asistente y, en prisión, cuenta la historia de Don Quijote al resto de encarcelados, quienes poco a poco se identifican con él y con la historia. En mi escena favorita, Don Quijote es interpelado por su amada Dulcinea (una hipnotizante Sophia Loren), que rechaza las intenciones del Quijote. Cuando Dulcinea le pregunta por qué sigue insistiendo en sus aventuras y en ver en ella más de lo que es -la dueña de una posada-, Don Quijote responde con Impossible Dream, la canción emblemática del que tiene sueños posiblemente futiles, la consigna arturiana de la búsqueda de lo sagrado, sin importar cuán difícil sea.



Listo, esas son mis diez escenas favoritas (hasta ahora). Pensé en algunas otras escenas y otras más fueron sugeridas por amigos, por ejemplo: Yoda diciéndole "do or do not, there is no try" a Luke durante su entrenamiento (Star Wars Episode V: The Empire Strikes Back); Beatrix Kiddo escapando del ataúd enterrado, con el tema de L'Arena de Ennio Morricone como fondo (Kill Bill vol. 2); los cientos de hojas con la frase "all work and no play, makes Johnny a dull boy" en The Shining; Amélie Poulain viendo el video que le mandó su viejo vecino en Amélie; el final de Back to the Future I, con el DeLorean volador; John McClane (Bruce Willis) disparando con la pistola escondida en su espalda, cerca del final de Die Hard; Dorothy cantando Somewhere Over the Rainbow en The Wizard of Oz; y varias otras más. Pero mis favoritas son las diez de la lista.

Ahora viene la pregunta para ustedes, lectores cinemeros: ¿cuáles son sus escenas favoritas del cine?

sábado, 23 de agosto de 2008

Baila o mueres

Hace un par de semanas, saltando de canal en canal de TV en una noche de sábado tranquila, me topé con el que se ha convertido en el programa líder en su horario: Bailando por un sueño, transmitido por Panamericana Televisión. Decidí ceder a mi morbo (lo cual, admito, sucede más a menudo de lo que resulta recomendable) y verlo un rato, osea, cinco minutos. (Mi morbo quedó satisfecho rápidamente.) Durante esos minutos caí en cuenta de que esta modalidad de programa de entrenimiento ya la había visto antes, pero no exactamente de esta manera, sino crudamente deformada, y no en televisión abierta, sino en la película de 1987 The running man, protagonizada por un joven Arnold Schwarzenegger.

La pregunta es, claro, ¿cuál es la conexión entre el programa de entrenimiento de los sábados por la noche y la película ochentera? Veamos.

Bailando por un sueño es una franquicia internacional del gigante mexicano Televisa que también está presente en Colombia, Argentina, El Salvador y Costa Rica. El programa cae en la categoría de programas concurso à la American idol gringo, sólo que los participantes (soñadores, en el argot del juego), en lugar de cantar, bailan, y lo hacen acompañados por una pareja miembro de la farándula local (un famoso). Por lo demás, el sistema es muy similar: hay una ronda de elección inicial para escoger a los que serán participantes del programa, hay un jurado que evalúa su desempeño y la competencia transcurre a lo largo de varias fechas de eliminatorias donde se descartan, progresivamente, a las parejas menos votadas por el jurado y por el público televidente.

Los participantes de Bailando por un sueño entran al concurso para poder, en caso resulten ganadores, cumplir su sueño (de ahí el nombre, perspicaz lector). Algunos de los sueños son (datos extraídos textualmente de la página web oficial del programa):

- fundar una ONG en Iquitos para ayudar a gente de escasos recursos económicos a salir adelante en la vida
- poder celebrarle a su esposa la boda religiosa que nunca pudo por problemas económicos
- estudiar la carrera de Ciencias de la Comunicación para ser una profesional y poder darle una vida digna a su hijo
- poder ser una profesional y estudiar la carrera de Diseño para adquirir una casa propia para su familia
- lograr la independencia económica para poder criar a sus hijas
- fundar su propia academia de baile para poder repatriar y darle estabilidad económica a sus hijos

Hasta aquí, todo bien. Dejando de lado lo ilusorio de algunos de estos propósitos, son, sin embargo, nobles, de superación personal y de ayuda. Conseguir, bailando, los recursos económicos para realizarlos es sin duda una forma tremendamente inusual de hacerlo, pero al menos los sueños no son cuestión de vida o muerte, ni de diferencia entre curarse o no de una enfermedad grave. ... ¿O sí lo son? Estos son los sueños de otros tres participantes:

- poder brindarle un tratamiento médico y posiblemente una operación a su tía minusválida por poliomelitis
- operarse los ojos para no quedarse ciega y poder seguir luchando para criar a su hijo de 6 años
- poder pagar las cirugías reconstructivas de la piel del vientre de su esposa peruana, que sufre un cuadro de necrosis
- poder pagar la costosa operación para extirpar un tumor en el útero a su madre

La cosa se pone más seria, entonces. La salud de la madre, la esposa y la tía dependen -atención con esto- de qué tan bien baile el participante. En otras palabras, la mujer que está perdiendo la vista la perderá si no baila una cumbia suficientemente bien; y la madre del participante con tumor uterino no podrá operarse si éste no quiebra suficiente la cadera bailando una salsa.

No sé ustedes, pero yo encuentro este espectáculo macabro.

Tan macabra como la trama de The Running Man. Dirigida por Paul Michael Glaser (Starsky, en la serie setentera Starsky and Hutch), la película es una adaptación del libro del mismo nombre escrito por el reconocido escritor estadounidense Stephen King y publicado en 1982. La premisa es que en el año 2017, en un futuro distópico (algún día postearé sobre literatura distópica, que es una de mis preferidas), el protagonista, Ben Richards, necesita dinero para compar las medicinas que su hija, gravemente enferma, requiere. A falta de otros recursos, y para evitar que su esposa continúe prostituyéndose, Richards decide participar en uno de los inmensamente populares juegos que organiza y televisa la Federación de Juegos. Éstos tienen como característica común someter a los participantes a pruebas crueles que despiertan el morbo de la audiencia, lo cual les vale su amplia popularidad. Los juegos incluyen, por ejemplo, hacer correr a un hombre con problemas cardíacos en una faja para probar su resistencia o nadar con cocodrilos. Richards participa en el juego más popular de todos, The running man. En éste, los participantes son declarados enemigos del estado, se les da doce horas de ventaja y deben huir de un grupo de mercenarios que busca cazarlos y matarlos. Con cada hora que pasa, cada concursante gana $100 si permanece vivo, $100 más por cada policía o cazador que mate y $1 millardo (mil millones) si sobrevive durante treinta días.

El paralelo entre The running man y Bailando por un sueño es evidente. Claro, los métodos de este último no son tan crueles ni apelan al morbo (excepto al mío, tal vez) del expectador para ganarse la audiencia como los del primero, pero, con la popularidad de la que gozan este tipo de programas en la actualidad -y lo redituable que resultan para los productores- y tomando en cuenta que, para retenerla, es muy posible que tengan que agregar elementos cada vez más novedosos y arriesgados, entonces no es del todo inconcebile que realidades distópicas como la de The running man sea la evolución natural del inofensivo Bailando por un sueño.

Así que olvídense de títulos profesionales, de libros y discusiones académicas. Si quieren ser capaces de sobrevivir en el futuro, aprendan a bailar cha-cha-chá.

Vémosnos!

martes, 19 de agosto de 2008

El correo del pollito mecánico

A principios de año estaba en Ciudad de México, visitando el departamento de Física de un centro de investigación muy conocido por allá. Como en toda institución de este tipo, existe, claro, una lista de correo para los estudiantes, donde se pueden avisar de cursos, suspensiones de clases, charlas, partidos de fútbol, almuerzos y, de vez en cuando, de alguna noticia relevante.

Un día, sin embargo, abrí mi bandeja de entrada y recibí, con el encabezado de esta lista, el que se convertiría en uno de los correos más bizarros -y cague de risa- que me han enviado. Inmediatamente después de leerlo, y cuando dejé de reírme, supe que tenía que guardarlo para la posteridad. Aquí va, textualmente, para su disfrute:

Asunto: [Estudiantes] pollo mecánico
Fecha: Wed, 16 Jan 2008 11:41:43 -0600

"Mil disculpas para quien no le interese este mensaje.

Vendo pollito mecánico de uso -poco uso- en perfectas condiciones.

Anexo fotografia reciente.


Pido 12 pesos (nota: aprox. 4 lucas) x él, pero podemos negociarlo.

Saludos.


ech."

¡Jajajaja!

P.D. No se olviden de pasar por el post del Dr. Zoidberg, justo debajo de éste.

sábado, 16 de agosto de 2008

Dr. Zoidberg dice...

Sí, dos posts en un día; ustedes pensarán "¿este tipo no tiene nada mejor que hacer?" Y la respuesta que les doy es "no". (Bueno, sí, pero ya me cansé de trabajar y el sábado debería ser día libre.)

Este post es cortito y tienes que responder a una pregunta: ¿qué está diciendo el Dr. Zoidberg cuando cae al agua?

Si ganas, no te harás acreedor a nada, pero te sentirás mejor contigo mismo por haber sido más ingenioso que el resto de los concursantes, que, de ahora en adelante, serán conocidos por ti como los perdedores. Si eso es suficiente incentivo para ti, adelante, campeón(a).

Así que: ¿qué está diciendo el Dr. Zoidberg cuando cae al agua?

Publicación del ganador: sábado 23 de Agosto

Actualización (23/08/2008): el ganador es, por darse cuenta de la naturaleza intrínsecamente cuántica del concurso .... Luciano. Según él, Zoidberg está diciendo "
MEESA GOIN HOME!!!", justo como cierto personaje innecesario de Star Wars: The Phantom Menace. La frase va de acuerdo con el aura de perdedor nato que rodea al Dr. Zoidberg (vean Futurama). ¡Felicitaciones!