sábado, 23 de agosto de 2008

Baila o mueres

Hace un par de semanas, saltando de canal en canal de TV en una noche de sábado tranquila, me topé con el que se ha convertido en el programa líder en su horario: Bailando por un sueño, transmitido por Panamericana Televisión. Decidí ceder a mi morbo (lo cual, admito, sucede más a menudo de lo que resulta recomendable) y verlo un rato, osea, cinco minutos. (Mi morbo quedó satisfecho rápidamente.) Durante esos minutos caí en cuenta de que esta modalidad de programa de entrenimiento ya la había visto antes, pero no exactamente de esta manera, sino crudamente deformada, y no en televisión abierta, sino en la película de 1987 The running man, protagonizada por un joven Arnold Schwarzenegger.

La pregunta es, claro, ¿cuál es la conexión entre el programa de entrenimiento de los sábados por la noche y la película ochentera? Veamos.

Bailando por un sueño es una franquicia internacional del gigante mexicano Televisa que también está presente en Colombia, Argentina, El Salvador y Costa Rica. El programa cae en la categoría de programas concurso à la American idol gringo, sólo que los participantes (soñadores, en el argot del juego), en lugar de cantar, bailan, y lo hacen acompañados por una pareja miembro de la farándula local (un famoso). Por lo demás, el sistema es muy similar: hay una ronda de elección inicial para escoger a los que serán participantes del programa, hay un jurado que evalúa su desempeño y la competencia transcurre a lo largo de varias fechas de eliminatorias donde se descartan, progresivamente, a las parejas menos votadas por el jurado y por el público televidente.

Los participantes de Bailando por un sueño entran al concurso para poder, en caso resulten ganadores, cumplir su sueño (de ahí el nombre, perspicaz lector). Algunos de los sueños son (datos extraídos textualmente de la página web oficial del programa):

- fundar una ONG en Iquitos para ayudar a gente de escasos recursos económicos a salir adelante en la vida
- poder celebrarle a su esposa la boda religiosa que nunca pudo por problemas económicos
- estudiar la carrera de Ciencias de la Comunicación para ser una profesional y poder darle una vida digna a su hijo
- poder ser una profesional y estudiar la carrera de Diseño para adquirir una casa propia para su familia
- lograr la independencia económica para poder criar a sus hijas
- fundar su propia academia de baile para poder repatriar y darle estabilidad económica a sus hijos

Hasta aquí, todo bien. Dejando de lado lo ilusorio de algunos de estos propósitos, son, sin embargo, nobles, de superación personal y de ayuda. Conseguir, bailando, los recursos económicos para realizarlos es sin duda una forma tremendamente inusual de hacerlo, pero al menos los sueños no son cuestión de vida o muerte, ni de diferencia entre curarse o no de una enfermedad grave. ... ¿O sí lo son? Estos son los sueños de otros tres participantes:

- poder brindarle un tratamiento médico y posiblemente una operación a su tía minusválida por poliomelitis
- operarse los ojos para no quedarse ciega y poder seguir luchando para criar a su hijo de 6 años
- poder pagar las cirugías reconstructivas de la piel del vientre de su esposa peruana, que sufre un cuadro de necrosis
- poder pagar la costosa operación para extirpar un tumor en el útero a su madre

La cosa se pone más seria, entonces. La salud de la madre, la esposa y la tía dependen -atención con esto- de qué tan bien baile el participante. En otras palabras, la mujer que está perdiendo la vista la perderá si no baila una cumbia suficientemente bien; y la madre del participante con tumor uterino no podrá operarse si éste no quiebra suficiente la cadera bailando una salsa.

No sé ustedes, pero yo encuentro este espectáculo macabro.

Tan macabra como la trama de The Running Man. Dirigida por Paul Michael Glaser (Starsky, en la serie setentera Starsky and Hutch), la película es una adaptación del libro del mismo nombre escrito por el reconocido escritor estadounidense Stephen King y publicado en 1982. La premisa es que en el año 2017, en un futuro distópico (algún día postearé sobre literatura distópica, que es una de mis preferidas), el protagonista, Ben Richards, necesita dinero para compar las medicinas que su hija, gravemente enferma, requiere. A falta de otros recursos, y para evitar que su esposa continúe prostituyéndose, Richards decide participar en uno de los inmensamente populares juegos que organiza y televisa la Federación de Juegos. Éstos tienen como característica común someter a los participantes a pruebas crueles que despiertan el morbo de la audiencia, lo cual les vale su amplia popularidad. Los juegos incluyen, por ejemplo, hacer correr a un hombre con problemas cardíacos en una faja para probar su resistencia o nadar con cocodrilos. Richards participa en el juego más popular de todos, The running man. En éste, los participantes son declarados enemigos del estado, se les da doce horas de ventaja y deben huir de un grupo de mercenarios que busca cazarlos y matarlos. Con cada hora que pasa, cada concursante gana $100 si permanece vivo, $100 más por cada policía o cazador que mate y $1 millardo (mil millones) si sobrevive durante treinta días.

El paralelo entre The running man y Bailando por un sueño es evidente. Claro, los métodos de este último no son tan crueles ni apelan al morbo (excepto al mío, tal vez) del expectador para ganarse la audiencia como los del primero, pero, con la popularidad de la que gozan este tipo de programas en la actualidad -y lo redituable que resultan para los productores- y tomando en cuenta que, para retenerla, es muy posible que tengan que agregar elementos cada vez más novedosos y arriesgados, entonces no es del todo inconcebile que realidades distópicas como la de The running man sea la evolución natural del inofensivo Bailando por un sueño.

Así que olvídense de títulos profesionales, de libros y discusiones académicas. Si quieren ser capaces de sobrevivir en el futuro, aprendan a bailar cha-cha-chá.

Vémosnos!

10 comentarios:

Carla dijo...

Bailando con Cocodrilos!
Bueno, una vez vi ese programa, y vi a la chica que baila con Machín (no sé el nombre real). Ella dice que puede perder la visión por tener úlceras en las córneas... pues ES MENTIRA!!! Yo también he tenido úlceras en las córneas por mis queratoconos (en ambos ojos, valga la redundancia) y sigo acá, observando :)
Ese problema de las úlceras es controlable!
Hay unas personas que sí merecen ganar, pero hay personas que ponen excusas tontas para seguir "concursando", porque es un concurso y no un acto de caridad, que sólo buscan compasión para no ser eliminados... eso se llama: manipular a la audiencia!!!

C. A. Moura dijo...

Excelente post! Uno más, jeje... Que paralelos terribles. Te dejo una cosa para pensar: que se puede hacer para que cosas menos mórbidas sean más atractivas, o tengan más popularidad? Creo que la respuesta a esta cuestión está directamente relacionada a como evitar un futuro distópico.

Danitza dijo...

Cediste a tu morbo? TU?? no puede sssseeeeeeeeeeeeer!!IMPOSIBLE.
Que bueno que ahora tengo esta informacion...
Empezaré a practicar mis pasitos de baile.Para la próxima me mando,hay votación del público???xD

César dijo...

Interesante muchacho... Si yo he parado 5min en ese show fué para ver a Karina Calmet y confieza tu tambieeeeeennn.....Si muchachas ahí tienen competencia y si el baile las pone así.... Mauricio tenemos una misión hablarle a las amigas del beneficio del baile jaja.

Para cerrar señor no quiero si quiera calcular el tiempo que te tomo preparar esto, pero la excusa para no salir : "tengo mucho trabajo derrepente no pueda asistir al cumpleaños del desgraciador" quedó sin validez.

Mauricio Bustamante dijo...

Me tomó un par de horas, mientras corría un programa de la chamba que demora un poco.

Jajaja, claro que Karina Calmet está muy simpática. Cuando te canses de la informática, te ayudo con la academia de baile, muchacho.

Yazmin dijo...

No puedo creerlo! incluso esto tenías que analizarlo FíSiCo?

Kresnik dijo...

mmm, si bien es cierto que apelan al morbo del publico para hacer dinero, notese que parte de este dinero será utilizado para "cumplir" el "sueño" de una persona, digamos "desgraciada", es decir poniendolo de una manera simple de tantos problemas, personas con efermedades y otras desgracias, una de ellas cada cierto tiempo tiene la posibilidad de conseguir el dinero (bailando) para salvarse (?)... morboso si, poco moral nose, una persona se salva de kedar ciega o se puede operar un tumor, una persona se salva 100% cierto.

Vease sino el baile del anciano en el programa de Augusto Ferrando (creo que era asi) en este "episodio" un anciano ke solo tiene una pierna Baila sin muletas diferentes tipos de musica frente a camaras para asi poder ganarse sus electrodomesticos ;D

salu2

Mauricio Bustamante dijo...

Justamente mi punto, Kresnik. En Bailando por un sueño, una vida se salva o una enfermedad se cura dependiendo únicamente de qué tanto le agrade el concursante y su baile al público (que vota por teléfono) y al jurado, y no por el simple hecho de que la vida y la calidad de la misma son bienes que deben, por su naturaleza, ser protegidos.

Bajo este punto de vista, y parafraseando tu comentario, entonces yo sí creo que el concurso tiene tintes no humanitarios. Este no es el caso de los programas-concurso en los que el premio es el lanzamiento de la carrera del ganador como cantante o artista (e.g. American Idol), ya que el premio que reciben está de acuerdo con lo que tuvieron que hacer para merecerlo (cantar, bailar, etc.).

p.d. Ferrando era podía ser payasamente cruel, con la excusa de que lo hacía con la finalidad de ayudar al participante. ¿No te suena mucho a "el fin justifica los medios"?

Kresnik dijo...

no se trata de justificar los medios, y no estoy de acuerdo con el programa concurso, la forma y los objetivos. Estan dandole el poder a los televidentes de elegir " kien vive y kien muere " o kien se cura y kien no XD. Aprovechandose de las necesidades y el morbo de las personas para en fin de cuentas vender su producto.

Pero dime tu, si yo tuviera alguna enfermedad bailarias para mi? ^^?, es decir en un Pais en el que las trabas burocraticas de los mecanismos de salud, pensiones de jubilacion etc... son un impedimento para gozar de la salud que todos merecen, ahora si bailarias para mi? ;D

Hace poco me entere como la mama de un amigo, ella enferma de los riñones, una persona que trabajo toda su vida, y aporto el sistema de pensiones privado AFP, recibe solo 35 dolares mensuales para vivir, debido a que su caso esta sujeto a una ley que solo le permite recibir eso. mas de 25 años aportando, una ley, 35$ mensuales que no es ni el minimo necesario para vivir. Su caso ciertamente atraeria el publico televidente.

Mauricio Bustamante dijo...

Preferiría no tener que recurrir a hacer una cosa así para ayudar a un pata, pero concuerdo contigo en que, en caso de emergencia, uno hace lo que puede para pasarla.

El problema es, entonces, la falta de medios ortodoxos (léase, una seguridad social eficiente) a través de la cual estos casos pueden ser atendidos.

Dicho esto, queridos lectores, si algún día sus vidas dependen de mis capacidades de baile, lamento decirles que sus posibilidades de salvación se reducirían apreciablemente. Ahora, si sus vidas dependen de una partida de House of the Head ...